Catalogado como uno de los «Pueblos más Bonitos de Francia», Sare refleja toda la autenticidad del País Vasco.
Descubrir Sare significa sumergirse en el corazón de cuevas prehistóricas, admirar los paisajes circundantes desde la cima de la Rhune y empaparse del alma vasca.
Enclavado al pie de los picos Rhune, Axuria e Ibanteli, este pueblo ha conservado sus tradiciones y su arquitectura típica: el frontón, donde se juega a la pelota vasca, y la plaza del pueblo son una misma cosa.
La iglesia fortificada, el cementerio, las casas tradicionales labordinas, las cuevas, la Maison Ortillopitz y su parque de animales, sin olvidar el trenecito de la Rhune… tantos lugares ineludibles para visitar en tu excursión por el interior.









