Una historia transfronterizo
La rivalidad franco-española
A finales del siglo XIX, los conflictos territoriales, aunque ya no revisten carácter bélico, continúan. En 1873, al objeto de evitar los incidentes entre los pescadores de una y otra parte del Bidasoa, se creó una estación naval (de la cual Pierre Loti, autor de Ramuntxo, será por otra parte el comandante desde 1891) y se destinará una chalupa para la vigilancia del río. El 30 de marzo de 1879, se firma la “delimitación de las jurisdicciones francesa y española en las aguas de la bahía del Figuier”.
Por otro lado, hasta 1936 personas y mercancías han de pagar un derecho de paso por el puente fronterizo.
No obstante, esa rivalidad va perdiendo fuerza en el siglo XX, coincidiendo principalmente con la guerra civil española (1936-1939). Desde el comienzo del conflicto, Hendaya acoge a personas de edad y a niños de Irún; la princesa de Faucigny pone a disposición de 200 niños huérfanos o enfermos su finca de Haizabia…
No es hasta 1948 que vuelve a abrirse la frontera, fecha en la cual un tren enlaza París con Irún. ¡ Todo un símbolo !






