Danzas vascas
Al igual que los juegos rurales o de pelota, las danzas vascas ocupan todo un lugar en la cultura y tradiciones locales.
Cada provincia pone en escena sus propias danzas, que se retoman principalmente en ocasión de las fiestas patronales, como signo de respeto y unidad del pueblo vasco. Muchas de ellas guardan un origen misterioso.
El aurresku : esta danza se realiza como homenaje y reverencia. Su música es tarea de un txistulari (que toca el txistu y el tamboril), acompañado de un dantzari. Se realiza generalmente en ocasión de bodas, inauguraciones, funerales…
Fandango : originario de Hegoalde (País Vasco español), la práctica del fandango se ha extendido por todo el País Vasco. Es una danza típica, mixta, caracterizada por el chasquido de los dedos al ritmo de la música, con los brazos levantados.
Los saltos vascos : antiguamente practicados por los mutxicos (los jóvenes), los participantes forman un gran corro y ejecutan los pasos anunciados por el maestro de danzas.
Mascarada suletina (pastoral) : es un conjunto de danzas ejecutadas por varios danzantes de funciones y trajes variados. La mascarada más original es sin duda alguna el zamalgain. Considerado el figurante más importante, representa un jinete tocado con una mitra y cuyo cuerpo está oculto por una caja que representa un caballo.







